La
Logoterapia es la Tercera Escuela Vienesa de psicoterapia
y se centra en el significado de la existencia humana,
así como en la búsqueda de dicho sentido por parte
del hombre.
Según
Nietzsche: Quien dispone de un para qué vivir
es capaz de soportar casi cualquier cómo.
La
primera escuela psicológica es el psicoanálisis
de Sigmund Freud y la segunda en la psicología individual
de A. Adler.
De
acuerdo con la Logoterapia, la primera fuerza motivante
del hombre es la lucha por encontrarle sentido a
la propia vida, a la vida tal cual es, y toda vida
por más adversa que sea siempre tiene algún sentido.
Por
eso a pesar de los problemas que podamos tener,
toda vida vale la pena ser vivida y más aún
cuando el hombre pone en práctica la fuerza de oposición
del espíritu frente al destino, o sea frente a aquello
con lo que me encuentro en la vida sin haberlo elegido;
pero ante lo cual sigo siendo libre de actuar, de
un modo o de otro.
El
sentido está siempre cambiando, pero jamás falta.
En
caso de no verlo, habrá que dotar a la vida de sentido
aún en las situaciones más difíciles, donde
lo que importa es dar testimonio de la mejor y exclusiva
potencialidad humana: la de transformar la tragedia,
la enfermedad y el fracaso en un triunfo personal,
en un logro humano.
Más
aún, según Frankl :
La
vida cobra más sentido cuanto más difícil se hace.
Tan
solo existe un problema auténticamente serio y es
el de juzgar si la vida vale o no la pena de ser
vivida .
Y
la vida vale la pena porque hay razones, hay muchos
motivos por los cuales vivir, y esto es lo que le
da sentido a la existencia humana. Pero el sentido
de la vida no puede ser dado sino que debe ser hallado
por uno mismo.
Frankl
también habla del suprasentido, el cual es trascendente
al hombre y es el sentido que excede la capacidad
intelectual del hombre, accedemos a él por la fe.
La
cual es una fuerza terapéutica y propiciatoria del
desarrollo humano. Esta fe fortalece al ser humano
y hace que en el fondo nada carezca de sentido ni
nada suceda en vano.
El
creador de la Logoterapia fue Viktor Frankl quien
nació en Viena, Austria el 26 de mayo de 1.905;
el clima espiritual vienés estaba marcado por una
intensa vida artística y social junto a un creciente
desarrollo científico que hacía de la ciudad el
centro de la cultura europea .
Siendo
niño, sus padres constituían una sólida estructura
familiar y en conjunto con sus hermanos convivían
en la calidez y la confianza que son el clima propicio
para un desarrollo integral de la personalidad .
La
presencia física, afectiva y espiritual de sus padres
guiaron con serenidad, madurez y afecto al grupo
familiar.
Frankl
era de origen judío al igual que Freud y Adler y
de profesión neurólogo y psiquiatra.
Su
aporte a la psiquiatría fue firmado con el sello
de su propia experiencia en el campo de concentración
de Auschwitz que los alemanes crearon en Polonia
en la segunda guerra mundial, donde solo su logoactitud
o sea su postura ante la vida, su respuesta ante
las adversidades que le tocaron vivir, hizo que
esa experiencia traumática se convierta en una ocasión
de aprendizaje y de crecimiento como persona.
La
logoterapia no invalida los profundos e importantes
hallazgos de pioneros de la talla de Freud, Adler,
Pavlov, Watson o Skinner. Dentro de sus respectivas
dimensiones, cada una de estas escuelas posee vigencia
.
Es
más el mismo Frankl aclara que tampoco la
logoterapia es una panacea que puede abordar toda
situación y por eso permanece abierta a la cooperación
con otros métodos psicoterapéuticos así como a su
propia evolución.
En
psicoanálisis el paciente se tiende en un diván
y le dice al psicoanalista cosas que a veces son
muy desagradables de decir. Pues bien en la logoterapia
el paciente permanece sentado, bien derecho pero
tiene que oir cosas que a veces son muy "desagradables
de escuchar".
Comparado
con el psicoanálisis, la logoterapia es un método
menos retrospectivo y menos introspectivo.
La
logoterapia mira más bien al futuro es decir
a los cometidos y sentidos que el paciente tiene
que realizar en el futuro por eso Frankl afirma
que "el hombre es hijo de su pasado pero no
esclavo de su pasado y es padre de su porvenir".
Al
aplicar la logoterapia, la persona ha de enfrentarse
con el sentido de su propia vida para a continuación
rectificar la orientación de su conducta en pos
de tal sentido .
La
logoterapia es obvia porque es connatural al hombre
el cual por naturaleza está orientado a los valores
y quizás más de uno vive según una escala
de valores.
De
aquí que aún sin saberlo la gente común vive logoterapéuticamente
sólo que le falta ponerle nombre a esa postura
ante la vida, a ese modo habitual de actuar.
Lo
obvio en logoterapia es la capacidad de autotrascendencia
y autodistanciamiento, ambos son aspectos fundamentales
de la espiritualidad.
Autotrascendencia
es la capacidad de renuncia por algo o por alguien.
Autodistanciamiento es la capacidad que posee el
hombre de poder objetivar y distanciarse del síntoma
y de las situaciones conflictivas que se le presentan.
El
hombre común es el que puede entender más fácilmente
que es autotrascender o sea poner entre paréntesis
aquello que es uno mismo y pensar y actuar en favor
de los demás .
Según
Frankl el hombre no llega a ser realmente hombre
y no llega a ser plenamente él mismo sino
cuando se entrega a una tarea, cuando no hace caso
de sí mismo, se olvida de sí mismo al ponerse
al servicio de una causa o al entregarse al amor
de otra persona.
Ocurre
lo mismo que con el ojo que no es capaz de ejercer
su misión de ver sino en la medida en que no se
ve a sí mismo. No por autoconsideración ni por autocontemplación,
no por hacer girar nuestros pensamientos en torno
a nuestra angustia nos libramos de ella , sino por
el abandono de uno mismo, por el darse y entregarse
a una causa digna de tal entrega. Lo que el hombre
es, lo es por una causa que él hace suya.
Pareciera
que la psicoterapia se ha convertido en otro artículo
de consumo que debe estar en función del sentirse
bien. (Bretones)
Pero
el sentirse bien no agota toda la misión que tenemos
con respecto a nuestro cuerpo y a nuestra mente.
Por
eso la tarea de la logoterapia es hacernos conscientes
de que el cuidar del cuerpo y de la psiquis es sólo
una parte de nuestros deberes.
El
cuerpo y la psiquis deben ser cuidados porque son
el instrumento de la persona humana, pero el hombre
es algo más que el cuerpo y la mente, también es
espíritu y por eso tiene libertad y voluntad, es
consciente de sí mismo y capaz de elegir.
La
logoterapia ayuda a humanizar y personalizar al
hombre; lo ayuda a lograr su plenitud a partir de
una adecuada concepción de hombre como persona en
comunidad de personas .
Vivir
humanamente es el resultado de un armónico desarrollo
integrado del triple nivel que caracteriza al hombre:
el nivel vegetativo, el perceptivo motor del vivir
animal y el nivel de la vida propia del espíritu
que penetra la esencia de las cosas, razona, decide
y ama, crea el mundo de la ciencia, de la técnica,
del arte, descubre la vocación moral y la dimensión
religiosa.
Lo
que caracteriza a la persona es ser una unidad bio-psico-espiritual,
una presencia consciente y creadora en el mundo,
confiada en su libertad y responsabilidad en medio
de otras personas con las que debe no sólo
convivir, sino también autoconstruirse mediante
la interacción con ellas y responder así al llamado
de una misión trascendente.
La
conciencia de una misión en la vida posee un extraordinario
valor psicohigiénico y psico-terapéutico. No hay
nada que ayude más al hombre que soportar las penalidades
objetivas y subjetivas que la conciencia de tener
una misión que cumplir .
La
vida misma es una misión contínua ... es
un vivir por algo o para alguien .
Freud
se encargó de hacer consciente lo enfermizo del
hombre.
Frankl
se encargó de hacer consciente en el hombre sus
potencialidades
Aunque
no se diga explicítamente , existe la sensación
de que estamos mas enfermos de lo que pensamos y
no se nos ocurre